Yo soy tú y como mínimo no le vuelvo a invitar a mi casa ni ha nada en presencia del niño. Alguien que no puede esperarse a su casa o un sitio privado para meterse una raya le da más importancia a la droga que al respeto.
No me gusta tener cocainómanos como amistades, pero si a ti te compensa por otras cosas y te crees su arrepentimiento, es cosa tuya. Ahora bien, la relación no será la misma.