A la que se queja de las “moralistas” y dice que ojalá nunca se vean en esa situación. Me he visto en ella, varias veces. Y lo último que se me ha ocurrido es hacer un ojo por ojo. Pretender cobrar una ayuda del Estado cuando estás cobrando por otro lado me parece que es tener muy poca empatía por los que no tienen ni para comer. Que por las circunstancias haya aceptado cobrar en negro y no plantar una denuncia a la empresa por cara duras, se puede entender. Que encima pretenda cobrar un dinero que sale del bolsillo de todos los ciudadanos, pudiendo eso significar que otras personas que lo necesiten queden fuera y no lo reciban, aparte de lo que la pague la empresa, me parece una vergüenza equiparable a lo que la ha hecho su empresa.