Es la primera vez que contesto a alguien en este foro. Pero es que me he sentido muy identificada con tu historia. En mi caso fueron meses de hablar y cuatro citas. Yo estaba súper entregada y pensaba que, a pesar de todo, no le gustaba. Así que, con el entendimiento y la conexión que teníamos pensaba que podríamos tener una súper buena amistad. Cuando desapareció pensé que era por mí físico. Por estar gorda concretamente. Perdí un montón de kilos, unos 30, en un año y quemé Tinder. Al final, la historia termina con un chico majísimo con el que llevo más de tres años y medio (y recuperado gran parte del pedo perdido). En mi caso, después de un par de años, el otro chico volvió y me explicó por qué desapareció. Evidentemente no era por mí físico. Simplemente fue porque no estaba preparado para una relación ni para sentir lo que empezó a sentir por mí. Con esta parrafada que te he escrito, quiero decirte que es normal lo que te pasa pero, de verdad, no hay nada malo en ti. Sé que es difícil, pero no pierdas el tiempo rayándote por alguien que no es capaz ni de darte una explicación.