Yo no entiendo por qué no te compraste las mallas desde el principio. Pero de todas formas si vuestra amistad se acaba por algo así es que no era muy fuerte. Una amiga me pidió un libro, se lo dejé, su hijo lo pintarrajeó cuando ella estaba despistada, y me compró el mismo libro. No le hubiese pedido que me lo pagase o que me comprase otro aunque no lo hubiese hecho, y de ella ha salido de manera natural comprarme algo que me estropeó. Así funciona la amistad.