Me he sentido muy identificada. Además en mi caso le sumo la pereza máxima a la hora de vestirme y salir a la calle. Se me hace un mundo y me vienen muchas inseguridades de peso y aspecto empeorado por el confinamiento. Solo me apetece salir si es para sentarme a comer. Me siento inquieta y con poco me agobio. Tengo todo el tiempo para ser productiva pero no lo aprovecho y me cuesta concentrarme. Antes del covid al menos trabajaba y aunque no me diera para mucho, la situación era mejor. Ahora todo se ha complicado.