Acabo de leer otra historia súper parecida, y ahora está, y solo me sale una respuesta: cómo podéis quereros tan poco? Gente sin ataduras, arrastrando os tanto detrás de un tío por un poco de casito, cuando obviamente os marean por deporte o por interés, y os dejan de dar coba para que veáis quién manda o por qué han perdido interés… No sé, o bien sois muy jóvenes, o tenéis muy poca autoestima. Anda y que les aguante su madre!