La infidelidad es injustificable porque puedes evitarlo separandote de esa persona.
Si te coma la rutina con tu pareja, le dices adiós.
Lo que no se puede pretender es decir que no somos dueños de nuestros actos y genitales. Es ridículo.
No, no hay NADA detrás que justifique una mentira de tal calibre.