Ojalá no «tengamos que ser» la parte que pone los cuernos? No creo ni poder expresar todo lo que está mal en esa frase. No, no voy a ser la parte que pone los cuernos. Nunca. Me lo han hecho y sé lo que es que la persona que supuestamente te quiere te hunda la vida que habías construido. No, no voy a poner los cuernos. Y no te voy a llamar guarra por ponerlos tú, pero tampoco puedes esperar que te considere víctima de una situación que has creado tú. En esto solo hay una victima y es aquella que, sin tener voz y voto, se ve abocada a sufrir por ello. Una situación que siempre es gratuita porque siempre hay otro camino, el de la sinceridad. De verdad, pensaroslo. No es necesario poner los cuernos, de verdad que no.