Ah vaya pues cuando tú te caigas y nadie te ayude, encima se rían en tu cara y te digan que no sabes andar a ver qué opinas… Gracias a Dios no le pasó nada, pero las caídas son malas tengas la edad que tengas y pudo haberse hecho daño. Lo lógico hubiera sido que AL MENOS preguntaran si necesitará ayuda.
Completamente de acuerdo con la autora del relato, se empieza con estas «pequeñeces» y se termina con otras mucho peores.