Tu cuerpo. Tus redes. Tus normas.
Nada de faltar a ninguna relación ni a ninguna privacidad. Tú no eres una cosa y puedes hacerte y subir las fotos que te salgan del toro, faltaría más.
Dale puerta, antes de escribir ya sabías lo que te íbamos a decir porque tienes claro que no lleva razón y que en ti no puede mandar mas que tú.