Da la sensación de que estás un poco perdida, ahora le quito el pecho porque he pensado que no era bueno, ahora he leído que es bueno y se lo quiero poner… Ni siquiera sabes como funciona tu cuerpo, porque crees que va a ser tan sencillo como ponerte el niño a la teta y te vas guiando por lo que te vas enterando por ahí. Si tu hijo se ha adaptado bien a otra rutina de alimentación, y no pide el pecho, querer dar pasos atrás puede ser perjudicial, tanto en su desarrollo físico como psicológico.
Me parece que esto lo quieres hacer más por tí que por el niño, quieres seguir teniendo a tu «bebé». Infórmate bien con un profesional. Quizá ese pediatra que es «de la vieja escuela» porque no te dice lo que quieres oír, sepa más que tú… Y si quieres una segunda opinión, pídela a personas cualificadas ( pediatras, matronas…),no a un artículo de una revista, ni a una amiga, una prima… o en un foro de internet.