La verdad es que tu amigo ha tenido muy poco tacto, aunque tú podrías decirle que a él tampoco, ya que se le ha encogido el cerebro. Si cada uno nos fijásemos más en nosotros mismos y en nuestros defectos no perderíamos el tiempo soltando esas barbaridades a personas que a lo mejor ya tienen un problemas de autoestima y sin saberlo las hacemos polvo.