Cuando comencé a salir con mi actual pareja creía que me estaba volviendo loca al sentirme celosa por su pasado, porque nunca me había motivos ni jamás ha hecho absolutamente nada sospechoso para que yo me sintiera así de mal. Y además, ¿de qué exactamente me sentía celosa? ¿De que hubiera vivido su vida sin mí hasta antes de conocerme? Era mi cabecita buscando problemas donde no había nada malo.
Esos celos tienen nombre: son celos retrospectivos o síndrome de Rebeca. Sé lo horrible que es sentirse así, pero al estar dándoles importancia a esas personas de su pasado eres tú la que estás invocando a esos «fantasmas» a vuestro presente, que es donde sólo estás tú para él.
Va a ser difícil, pero la única que puede solucionarlo eres tú misma. Por mucho que tu pareja te diga lo mucho que te quiere, todo lo que te diga va a servir como un parche temporal. Vas a seguir comparándote y a seguir concluyendo que su pasado «fue mejor» si no trabajas en tu autoestima.
Quiérete mucho, disfruta el presente y mira siempre hacia adelante, no hacia atrás. Ahí no se te ha perdido nada. Y recuerda: lo que no fue en tu año, no es tu daño. Suerte.