Mi tía sufrió un cáncer muy grave que terminó con su vida hace unos años pero prácticamente hasta el último año era casa de acogida de perros y gatos. Se ocupaba ella y su hija. Su fallecimiento no tuvo que ver con los animales para nada. Solo hay que extremar las medidas de higiene y no tiene porque pasar absolutamente nada. Mi prima dice que los perros le alargaron la vida a mi tía porque le daban otras cosas en las que pensar y cuidar de otro ser vivo cuando ella necesitaba tantos cuidados, le aliviaba.