Me flipa las que decís que no de su opinión a su amiga. Los amigos dicen las cosas bonitas y las feas, siempre con empatia y cariño. Dicho esto, la segunda cosa que me flipa es que la gente anteponga sus deseos al riesgo de contagio. La ilusión de los novios y sus familias para la celebración y hacer una reunión de este tipo puede conllevar consecuencias nefastas. Es cierto que la gente puede decidir no ir, pero por ejemplo, mi tía Pepi, que es mayor y algo desentendida de esas cosas, si la invito a mi boda irá más contenta que unas pascuas y como ella, otros tantos. Pueden que se contagien en otros sitios pero yo no quisiera llevar sobre mis hombros la responsabilidad de hacer la reunión y sobre mi cociencia algo más grave. Hay que mirar el bien común, coñe, que son vuestra familia y amigos.