No vayas. No por la misa en si, que no es nada malo, sino porque no va con tus creencias y no pasa nada. Dile que lo respetas pero que no va con tus creencias, que os encontráis en la comida después. Si la cosa se formaliza y le tienes que acompañar alguna vez no pasa nada (dependerá de ti), pero que tanto él como su familia sepan que es la excepción y lo haces por acompañarle a él. No cedas al principio.