Pues yo, más que centrarme en buscar soluciones para perder peso y sobre todo ganar salud (que es lo más importante), me centraría en enseñar a la pequeñina que todos los cuerpos son válidos y que ser gorda es una característica que hace que su mamá sea su mamá. Evidentemente, hay que buscar nuestra mejor versión pero ésta también es tener la capacidad de valorar a las personas con todas las particularidades que las hacen únicas. Debemos dejar de pensar que un/a hijo/a se avergonzará de su madre/padre por no tener un cuerpo normativo. Mi padre ha sido gordo toda su vida y yo siempre he estado orgullosísima de él. Y eso es gracias a cómo me han educado.