Una vez leí un post que decía que para amar un cuerpo que detestas y odias primero tenías que aprender a tolerarlo. Y no puedo estar más de acuerdo. A mi me ayuda mucho a, no desaparecer esos pensamientos, pero si contrarrestarlos de forma eficaz. Cuando me veo en el espejo y pienso algo como (que piernas tan gordas y desagradables) intento pensar al momento algo del estilo (pero gracias a ellas puedo correr y salir en bicicleta, e ir a los sitios andando).