No creo que haya ninguna madre que no se haya preguntado esas mismas cosas! Lo raro sería que no te lo plantearas! Los hijos cambian el hogar al que llegan, y es cierto que hay parejas que no lo encajan bien, pero eso no debe ser motivo para no tenerlos, sería como decir, uy, no he probado nunca este alimento, me apetece un montón, pero a lo mejor le tengo alergia mejor no lo pruebo. Ridículo, no? Pues igual con lo otro. Tendréis que aprender a encajar en la nueva situación, pero una vez acomodados a ella, es lo más bonito que hay.