Te entiendo porque yo tengo una madre parecida a la tuya, bueno, era así, ya no. Yo al contrario, llevo toda la vida siendo muy muy delgada, mucho, que peso 45kg y mido 1.70 para q te hagas a la idea, pero siempre he estado sana y como lo q quiero sin privarme aunque como bien. Siempre me hablaba de lo delgada q estaba, luego fui mamá y cogí 10 kg, pues cuando todo el mundo me decía lo bien q me habia quedado, ella me tachaba de gorda?♀️ y cuando al final recuperé mi peso muy a mi pesar (q caprichosa es la genética) y volví a mis 45kg, fui a verla un verano y un día se la cruzó el cable conmigo me puso de anorexica para arriba, de hecho tuvimos una de pelotas, mi padre hasta la dejó de hablar x lo mal q se habia portado conmigo, y luego la guinda fue cuando mi chico me contó que le había preguntado si me veía vomitar. Ahí ya explotó todo, me senté con ella y la dije que primera y última vez que cuestionaba mi salud, q me insultaba y que me decía nada sobre mi peso, sino lo único que pasaría es que jamás volvería a verla (vive a 500 km y si la veo es xq voy yo, ella no viene ni aunque la paguen). Oye, mando de santo lo de poner las cartas sobre la mesa, ahora ya solo son alabanzas y peloteo, y lo q piense de cabeza para adentro se lo queda para ella. Las cosas mejor son hablarlas