Te entiendo perfectamente: también trabajo en una tienda de ropa y estoy aguantando carros y carretas de gente que es sencillamente imbécil. Desde que se me cuelen en el probador (sin desinfectar), a que me vengan a decir que por qué no lo abro (estando yo sola para cobrar y atender). La última que me ha pasado fue esta misma semana con una auténtica sinvergüenza: me lio la de Dios por no poder devolverle X artículo (tipo íntimo) y su excusa de mierda ante su mala educación (porque yo no me callo ni aguanto malos modos) fue que era diabética y que ella no debía estar allí. ¡Tócate el papo!
Así que ánimo, creo que si no nos extinguimos, como mínimo todas las dependientas nos coronaremos por lo egoísta e IMBÉCIL que es la gente.