Yo no creo mucho en «energías» ni movidas de esas, pero sí puedo asegurarte por experiencia es que los gatos tienen una sensibilidad diferente a la nuestra. La mía siempre se escondía cuando entraba una persona de fuera en casa, cualquiera, hasta la persona que me la regaló y la trajo a casa. Si intentabas agarrarla en ese momento también se volvía loca de puro pánico y hacía lo necesario para que la soltaras y poder huir. Sin embargo había determinadas personas, muy pocas, a las que se acercó desde la primera vez que entraron en casa (y tengo que decirlo: personas a las que mi moral humana catalogaría de «muy buenas personas»).
Igual lo que le pasa a tu gata es que está captando esa animadversión hacia ella y manifestándola como puede.