Tranquilas chicas, que soy una buenísima persona con los animales y con las personas que no proponen barbaridades como matarlos o abandonarlos. Y tampoco tengo pensado reproducirme, que si a veces no me aguanto ni yo, como para aguantar a pequeñas versiones de mí.
Por cierto, para proteger a tus hijos no hace falta matar ni abandonar.