Soy niñera y cuide a una niña que por lo general si no te conocía o si no la cuadrabas no iba a tener trato contigo, es verdad que no llegaba a echarte pero estaba incómoda y no te iba a tratar. Total que vino una logopeda y vino con tal naturalidad se sentó saco sus juegos y comenzó su terapia que la niña ni se paró a pensar. Quiero decir que si tu padre va a su aire y de vez en cuando la incluye en alguna actividad que la llame la atención como algo natural, muy probablemente consigas más que forzándola a quererle.