Pues creo que tienes un pensamiento correctísimo: pensar que cada uno tenéis derecho a la decisión de si tener o no tener niños, y que si no coincidiera, habría que dejarlo. Y también le has dicho lo que tú quieras. ¡Chapó por tu parte!
Pero el no está siendo claro, y no es justo para ti. Si yo fuera tú, estaría exactamente igual, con 32 años yo necesitaría saber si él quiere o no. Yo hablaría con él otra vez, y le diría que si quiere o no, que tú los quieres, y que te gustaría ponerte ya. Y si te dice que vale, pero ves que sigue «a lo suyo», me pondría una fecha a mí misma (sin decirle nada a él), y si para entonces, no hemos avanzado, me lo tomaría como una respuesta, y lo dejaría.