Tú quieres tu espacio. Podrías pensar que te lo mereces y lo justo es que alguien a quien tú se lo das, te lo dé a ti.
Spoiler: ni la vida ni el amor funcionan así.
Si quieres algo de verdad, «tienes que exigirlo». Es decir, siempre que alguien no te lo dé, tendrás que dejarlo y buscar a alguien que sí lo haga.