Yo era de las qué siempre odió el deporte y suspendía EF en el bachillerato, pero me apunté al gym en plena crisis el día que cumplí los 40 y llevo casi 5 años que de ahí no me sacas. Voy 5 y a veces hasta 6 días a la semana, me quitas mis clases y me subo por las paredes, así que nunca sabes, la cuestión es encontrar algo que te guste y te motive. Yo odio correr, bailar, yoga o deportes de equipo y eso sí que no creo que cambie. Las endorfinas existen, no son los padres, créeme.