Si sabes como eres ¿por qué aceptaste la propuesta?. Si sabías que no ibas a tener cuidado y no querías pensar en el prendido no haberlo aceptado.
Ahora te toca decirle la verdad y ofrecerle buscar un artesano para que haga otro igual o mil cosas con tal de resarcirte.
Encima la pobre teniéndole que pedir.
A mi me dejaron varias cosas: pendientes, dos tipos de prendidos diferentes porque no sabía cuál iba a utilizar y ya me preocupé yo de cuidarlos y devolverlos. Y si hubiera perdido algo ya se lo hubiera contado. Me daba mucha pena gastarme en algo que se usaba una vez y mira, así llevaba algo prestado. Lo tuyo no tiene nombre.