Discrepo. Mi ruptura ha sido una oportunidad de ser libre, de quitarme un monstruo de encima. (Y me dejó él porque yo tenía tal enganche que no era capaz).
A día de hoy estoy recuperando mi autoestima ya que su frase favorita era que iba a ser imposible que encontrase trabajo con mis estudios (derecho), que las carreras de letras eran un hobbie y que era vieja y fea.
Cada día que me levanto, doy gracias al destino, Dios o quién sea de que ese engendro me pusiera los cuernos y se fuera.