Después de año y medio, pueden haber pasado muchas cosas. A lo mejor no le apetecía casarse y no se decidía, o se puso expectativas muy altas, no salían los planes y prefería ya no alargarlo más y sacar la pedida como fuera. O creyó que el anillo era importante y que valía la pena el gasto para compensar el resto. Sin que te lo diga, tampoco puedes dar por hecho qué ha estado haciendo.
Deberías hablar con él y decirle cómo te sientes. Falta mucha comunicación ahí, él tenía sus expectativas y tú las tuyas. Habladlo y si el anillo es demasiado, cambiadlo por otro. Todo se puede arreglar.