Pues yo estoy contigo. Si una amiga mía fuera antitaurina de ir a manis y todo y de repente saliera con un torero y se volviera la más taurina del mundo, pensaría que se está dejando llevar por los ideales de su pareja y que se está adaptando a su mundillo para gustarle. Por tanto, no estaría siendo ella misma, si no la chica perfecta para ese hombre en concreto. Una cosa esq aceptes que el otro o la otra tenga una forma de pensar diferente (aunque no sea progresista y seamos conscientes de que al final hay cosas que no se pueden tolerar) pero que seas tú misma en todo momento. Y otra que cambies de la noche a la mañana por y para gustarle.