Al crío lo que le importa es el regalo. Mandadle un regalo y ya. Ahora no es sitio para andar confraternizando con gente a diestro y siniestro. Y si los padres no lo entienden, tienen dos tareas: enfadarse y desenfadarse.
Aquí estoy yo, sin salir de casa más que para trabajar y comprar, lo justo e imprescindible… y a la espera de PCR de una compañera de trabajo. 7 personas en cuarentena, más PCR, precaución con las familias, y con una intervención quirúrgica en 10 días. Nunca se sabe por dónde va a venir.