Hola bonita! Que situación más dura debe haber sido, te comprendo perfectamente. Aunque hayamos aprendido a querernos y darle cero importancia a la opinión del resto, que venga de alguien a quien quieres tanto duele y te puede paralizar, como te ha pasado a ti.
Yo no tengo hijos y no sé demasiado de niñxs, así que no sé si lo que voy a decir es una locura, pero te voy a comentar cómo afrontaría la situación si estuviese en tu punto. Después de haberme concienciado y haberme hecho un pequeño guión que me permita mantener la calma, yo lo sentaría y hablaría con él, con todo el cariño del mundo pero también con contundencia.
Intentaría tirar del hilo y ver de dónde ha sacado esas ideas para poder desmontarlas mejor. Le explicaría que todo cuerpo es bonito porque todos nos sirven para lo mismo: disfrutar de la vida que nos ha sido dada. Nuestros cuerpos no están para gustar a nadie, para participar en concursos de belleza o para ser perfectos, están para permitirnos ser y disfrutar de todo lo que nos apasiona.
También me abriría con él y le contaría que soy gorda por X razones, que entienda que no es por capricho y que no es algo que puedas cambiar y no quieras. Y que, aún así, si pudieras pero no quisieras adelgazar, tampoco tendrías porque hacerlo para agradar a nadie. Le contaría también cómo me han hecho sentir sus palabras, puedes ser delicada pero contarle que te hizo sentir mal, para que entienda que no es algo que pueda ir haciendo por ahí porque duele y mucho y que, además, no servirá de nada a la otra persona, que ya tiene espejos en casa y sabe que está gorda, calvo o lo que sea. Que muchas de esas cosas que a él le pueden avergonzar en el futuro pueden no tener solución, y que decirle a esa persona que te incomoda su apariencia es cruel.
Le diría que a partir de ahora, voy a hacer lo que me apetezca: quedarme en bañador, bañarme, salir con ropa más ajustada o lo que sea. Que respeto todas las emociones que pueda sentir y que trabajaremos en ellas para acabar con ese conflicto, con respeto y hablando las cosas. Pero que no voy a dejar de hacer nada porque a él le avergüence, porque lo que está mal no es que tú estés gorda, si no que él se avergüence de ello y, eso, es lo que hay que resolver.
Espero haberte dado un poco de claridad. Mucho ánimo y asertividad para afrontar este problema. Te mando un abrazo enoooorme, de una gorda divina a otra diosa gorda!