Yo también recuerdo haber pasado casi toda la adolescencia sintiéndome gorda porque mis padres no paraban de insistir que lo estaba pero luego veo fotos y era una adolescente quizás un poco más rellena que las demás pero para nada gorda. El otro día encontré una foto y flipé porque mi imagen mental de aquella época era como de 15 kg más. Vestía fatal y no me molestaba en arreglarme porque pensaba que no tenía remedio e iba a ser horrible de todas formas.
No sé que les pasa a los adultos por la cabeza…