Yo te entiendo, y Ole Pilu.
Creo que todas (hasta las que tenemos sobrepeso, fíjate) sabemos distinguir cuando las intenciones de un comentario son limpias o no. Con tu gente más cercana se comparte todo con naturalidad. El problema son esas amigas con prejuicios que no te cuentan otras cosas pero lo que tiene que ver con el peso, te lo lloran a ti. Cuando a mi me pasa se me queda cara de póker, no me cuadra, y no es porque me sienta atacada, sino porque intuyes que hay alguna razón por la que le conviene decírtelo a ti que te sobran muchos mas kilos y desde hace más tiempo…
No os ofendáis tanto, chicas de cuerpo normativo, si vosotras no hacéis comentarios con mala intención, no sois de esas.