Habla con tu cuñada, ofrécele ir a una asociación o psicólogo especializado en Violencia de Género. Tu hermana necesita abrir los ojos y toda la ayuda del mundo para dar el paso. Y aunque ella no denuncie, tenéis todo el derecho a llamar a la policía y denunciarle por agresión y violencia intrafamiliar (agrediros a ti y tu madre también es delito). Si se va de la casa, estaréis más seguras y tu cuñada lo tendrá más fácil para salir del bucle. Con la denuncia tendréis medidas cautelares y orden de alejamiento hasta el juicio, ármate de todo lo que tengas, pide ayuda a los servicios sociales de tu ciudad y va a ser más fácil terminar con esa pesadilla.
Hay muertas, pero también hay maltratadores con más años de cárcel y mujeres que han salvado y recuperado sus vidas.