Madre mía, vaya trago, lo siento muchísimo. Se me ha revuelto todo leyéndote. Debes estar hecha polvo por semejante agresión.
Muchas dicen «Pues yo habría hecho tal, yo cual». Desde fuera todo siempre es muy fácil y todas son muy valientes y muy fuertes. Pero cuando te ocurre algo así tan inesperado y desagradable, nuestra biología hace que «por lo general» nos quedemos en shock y no sepamos qué coño hacer.
Por otro lado, me alegro TANTO de que el otro chico te protegiera, te defendiera, te ayudara… Aún hay esperanza para la humanidad. Céntrate en ese gesto que tuvo ese buen desconocido. Cuando te acuerdes del puto cerdo malnacido, acuérdate también de que otra persona te ayudó. A ver si así el dolor es un poco menor.
Te mando un abrazo muy muy fuerte.