Estoy flipando. Yo no he tenido abuelas de adulta, pero mi madre ahora es abuela y os digo una cosa… Me daría mucha pena que sus niet@s valoraran más el dinero que pueda darles que su amor, su comprensión, sus consejos… y si cuando seáis abuelas pretendéis comprar el afecto de los nietos vamos apañados. Y también vamos apañados si nos creemos con el derecho divino de participar de las pensiones de nuestros mayores, simplemente porque «me toca». Qué mal va el mundo, señor@s, y que pedazo de hostia os váis a dar con la vida.