Tu matrimonio ya lo ha roto tu marido. Ahora está en tu mano no dejar que te rompa a ti. Si te quedas ahí, te costará recuperarte mucho. Vuelva o no contigo, lo más fácil es que le cojas rencor primero a ti, y luego, aún peor, que te cojas una rabia inmensa a ti misma por haber permitido cosas que en el fondo no quieres permitir. Piensa qué es lo que está en tu mano hacer para ser respetada (por ti y por él), y hazlo. Si tú estás bien, tu familia estará bien. Y obviamente, si lo dejas, estarás una temporada muy mal, pero creo que te recuperarás. Sin embargo, si te quedas ahí (contando con que tu marido deje de ser tan egoísta) y no eres capaz de perdonar, serás infeliz todo el tiempo que continúes en el matrimonio, y eso, tus hijas lo sabrán.