Las chicas siempre hacemos eso: dejamos que otros hablen sobre nuestro cuerpo aunque ello nos lastime, y aún así seguimos haciéndolo porque ¡nos da miedo lo que la otra persona piense! Que si se ofende, que si le caigo mal… Siempre ponemos los a «los otros» por delante de nosotras aunque esos otros nos estén lastimando. Te comprendo y se que es una lucha de todos los días, pero necesitamos poner límites para que no nos siga pasando.