Mi chico y yo empezamos a salir en junio, viviendo en distintas CCAA. Nos pasa lo mismo, no somos de estar pegados al móvil y somos 0 dramas con temas de «es que llevas 4 horas sin contestar». Lo que hacemos son muuuchas videollamadas y llamadas. Condensamos el tiempo, pero lo volvemos tiempo de calidad, por así decirlo. Podemos vernos y dormir juntos una vez a la semana, generalmente. El resto, hacemos Skype (3 o 4 días, según se da). Si uno no puede o, al revés, quiere hablar, llamamos. A la vieja usanza. Es realmente liberador tener una dinámica de este estilo. También nos gusta hacerlo mientras andamos por lq calle, nos enseñamos rinconcitos mutuamente… Todo muy orgánico.