Alguno, yo soy profundamente feminista y no odio a los hombres. Es más, tengo una pareja hombre que es maravilloso. Eso sí, a más de uno he mandado bien lejos porque era un machista y pretendía un tipo de relación que yo no iba a tolerar.
Lo que pasa es que cada vez más mujeres despiertan y no están dispuestas a soportar faltas de respeto y actitudes machistas. Ante eso, hay hombres que reconocen lo que se ha hecho mal e intentan mejorar y tratan bien a las mujeres. Otros simplemente no aceptan el cambio, quieren seguir sometiendo y vejando a las mujeres y, cuando ven que no se lo permiten, entonces optan por hacerse las víctimas y culparnos a nosotras. Incels, que se llaman. Por mí y por todas las mujeres, mejor que no quieran relacionarse con nosotras.