Yo te entiendo a ti, entiendo el shock, entiendo la frustración y entiendo que temas que la dinámica de tu relación de pareja vaya a cambiar mucho. Comprendo que te asuste el cambio tan de repente y que no quieras que cambie porque te gustaban vuestros planes.
Pero él ha cambiado. Sus gustos y sus intereses están evolucionando. Antes quizá estabais más metidos en esa dinámica de salir y beber y volver a salir, y quedar para comer y volver a beber. Pero ahora, tras un confinamiento y un semiconfinamiento se ha dado cuenta de que no quiere más ese estilo de vida.
Yo sí bebo, bebo vino y cerveza, y copas sólo en ocasiones especiales. Me gusta la naturaleza y hacer excursiones, a raíz de empezar a aficionarme más a estas actividades me di cuenta de que era un poco incompatible con algunos planes que incluían alcohol, así que dejé de hacer esos planes de alcohol para poder hacer otros más sanos. Y a partir de ahí me empezó a aburrir la idea de hacer girar mi vida social en torno a quedar para comer o quedar para cenar.
Eso no quiere decir que no me vaya a tomar una cerveza en el aperitivo después de haber hecho una ruta, o que hagamos una excursión y después nos tomemos un menú con vino de la casa. Pero sí me he dado cuenta de que me aburre el plan único de comer o beber y luego pasarme la tarde o el día siguiente tiradísima.
Tu pareja está evolucionando y está intentando llevar un ritmo de vida más sano. Tú decides qué quieres para ti y qué quieres para vosotros como pareja. No puedes luchar contra su decisión, ni debes. Puedes acompañarle en su nuevo estilo de vida, o puedes apartarte y, por lo menos, no molestar. No tiene nada de malo no beber.