Hola.
Me ha entristecido leer tu historia. Ahora mismo no puedo dejar de imaginarme cómo me sentiría yo. Estoy segura de que revives en tu mente la sensación de cómo te chupaba las tetas. Qué puto asco. No tienes que sentirte culpable. Lo que sí te recomiendo es que saques a ese chico de tu vida.
Dices que él te ha dejado siempre claro que quiere algo contigo, y no sólo sexo sino una relación. Creo que queda claro que todos los favores que te ha hecho y todas las cosas que ha hecho contigo o por ti, no los ha hecho por vuestra amistad, sino porque busca algo contigo. Él te estaba enviando señales todo el rato, ni siquiera enviando señales sino diciéndote claramente que quería tal o cual cosa contigo. Y tú por un lado le dices que no, pero por otro le sigues llamando y sigues quedando con él. Que sí, que tú dices que lo haces porque es tu amigo. Pero me parece sumamente extraño y no creo que sea bueno haber mantenido una relación de estrecha amistad con un tío que sabes que lo que quería era follarte. Y más cuando me dices que habláis de sexo abiertamente. Desde mi punto de vista, iniciar conversaciones de tono sexual con una persona que sabes que quiere sexo contigo es una forma sutil de dar pie o dejar la puerta abierta.
Como tú dices, cuando te estaba desnudando ni siquiera le decías un «no» rotundo, sino que le decías que no porque no estabas depilada. Y como a él le daba igual que estuvieras depilada o no, hasta que no le diste el no, no paró.
En fin, lo que quiero decir es que él no me parece un abusador o un violador, de igual forma que tampoco me parece que tú tengas la culpa. Fue el resultado de una muy mala comunicación entre vosotros.
Es una relación en la que él siempre ha buscado una cosa y tú te has escudado en vuestra amistad para pasar tiempo con él a pesar de saber que él pasa tiempo contigo buscando sexo o una relación contigo. Yo creo que lo mejor es que cortes esta «amistad», tú perderás a un tío que está bebiendo los vientos por ti y haciendote favores pero también te ahorrarás la posibilidad de volver a pasar un mal trago como este.