Yo no concebiría mi infancia sin el recuerdo de los Reyes Magos. Son de los recuerdos más bonitos que se tienen de la infancia…
Yo a mis hijos se lo he dicho cuando he considerado que ha llegado el momento, con todo el cariño y el tacto del mundo, y no ha sido ningún trauma. Y los recuerdos que nos quedan, tanto a ellos como a nosotros como padres ( preparar los regalos pendientes de que los niños no se despierten también son recuerdos bonitos), no los cambiaría.
Es una decisión muy personal, pero yo soy partidaria de que los niños vivan esa magia.