No es tampoco una situación fácil, mi pareja tiene 3 gatas y una prácticamente ha vivido con miedo y escondida de las otras dos por las peleas. Quizás el gato dominante vea a los otros dos como juguetes a los que cazar y le sobra energía. Lo que funcionó con las gatas de mi pareja fue aislar a los gatos en distintas zonas de la casa e ir rotando para que se acostumbren a los olores de los otros. Las peleas intenta interrumpirlas con juguetes y cosas para entrener al dominante y desfogue. Un gato no es un perro, no suelen entender los castigos ni que les riñan. Aunque nos salga pegarle un grito, el cerebro del gato no procesa que estamos intentando corregir su conducta.
También juega y refuerza la seguridad en sí mismos de los dos que se esconden. Vivir así no es sano para un gato y va a dar muchos problemas. Para lo demás, el programa de El Encantador de Gatos tiene muchos consejos para situaciones similares y está muy bien.