Yo pienso que la culpa no es del crío, si no de los padres. Son ellos los que permiten que el niño esté haciendo ruido a horas intempestivas. Yo recuerdo que mi hermano era muy, pero que muy activo y ruidoso cuando era pequeño, pero si mi padre nos decía a las 21:30/22:00 “a dormir”, nos íbamos a dormir y punto. Ay de tí si te ponías a hacer ruido o gritar por la noche…
Los padres y madres de hoy en día suelen ser muy permisivos y no le ponen límites a sus queridos retoños, y luego nos toca a los demás sufrirlos.
Si yo fuera tú, llamaba a la policía y punto. Una cosa es aguantar cierto ruido durante el día, y otra cosa es que te esté afectando a tu trabajo y a tu descanso.