Deja de preocuparte por su físico o si está triste o contenta para regalarle ese bono y, si de verdad te importa, siéntate con ella y hablad, de lo que sea, hasta que, si se da el caso, ELLA quiera sacar el tema, y ya ahí le aconsejas o le dices lo que te dé la gana.
Qué ganas de “lo hago porque me preocupo”, “me preocupo por tu salud”…
De verdad, haz caso a tu novio.