Pues chica, que te ha tomado el pelo y punto. Te ha contado que la infiel fue su mujer, cuando tú acabas de encontrar pruebas de que, en realidad, fue justo al revés. Te estuvo dorando la píldora para que accedieses a acostarte con él, y una vez que lo ha conseguido, se ha agarrado a la primera excusa que ha pillado para salir por patas. En serio, intenta controlar tu intensidad, porque te has pillado un disgusto por un aprovechado que es que da angustia leerte. «No me lo voy a perdonar en la vida», «después de todo lo vivido». ¡Pero si ni os conocíais en persona! Mamma mia.
Puede que no le vuelvas a ver el pelo (mejor para tí) o puede que vuelva dentro de unos días cuando le vuelva a picar el pito para conseguir acostarse otra vez contigo. Piensa en si quieres que se vuelva a aprovechar de tí. Para tí habrá sido una cosa maravillosa y súper especial, pero para él sólo has sido un polvo seguro. De tí depende el permitir que no te traten como un trapo.