Vale que eres un poco intensa pero el que de la noche a la mañana ha cambiado ha sido él. Qué casualidad que en estos casos siempre se vuelven «distantes» justo después de haber quedado.
Es él el que dice que no está bien y él que de repente ya no está preparado para una relación. ¡Y encima te ha hecho creer que la culpa es tuya! Que le den al mareador ese.